Concentración de plaquetas
La sangre se centrifuga para separar sus componentes. El plasma que queda contiene una concentración de plaquetas varias veces superior a la de la sangre circulante.
Medicina regenerativa · Buenos Aires
Plasma rico en plaquetas obtenido de tu propia sangre para estimular la regeneración de la piel. Trabaja sobre textura, luminosidad y firmeza de forma progresiva; la cantidad de sesiones se define en una evaluación médica individual y los resultados varían según cada paciente.
Dra. Jenny Ortega De La Rosa Cirujana PlásticaM.N. 146.616Miembro Titular SCPBA
Los resultados varían según cada paciente y no pueden garantizarse. La indicación y el alcance de cualquier procedimiento se definen únicamente tras una evaluación médica individual.
Evaluamos el estado de tu piel y diseñamos el protocolo más adecuado para vos: la cantidad de sesiones, las zonas a tratar y si conviene combinarlo con otros tratamientos.
Todo tratamiento comienza con una consulta de evaluación personalizada.Un caso
El plasma se obtiene de la propia paciente y se aplica en la misma sesión. El resultado se construye durante las semanas siguientes, no en el momento.
El criterio
El PRP (Plasma Rico en Plaquetas) utiliza los factores de crecimiento presentes en la propia sangre del paciente para estimular la regeneración de la piel. Se extrae una pequeña cantidad de sangre —como en un análisis de rutina—, se centrifuga para concentrar el plasma y se aplica mediante microinyecciones.
A diferencia de un relleno, el PRP no aporta volumen de inmediato ni «paraliza» un músculo como la toxina botulínica. Trabaja sobre la calidad de la piel —textura, luminosidad, firmeza, hidratación— estimulando los propios mecanismos de reparación. Por eso suele integrarse en un plan más amplio, y no como tratamiento aislado.
Es un tratamiento autólogo: el material proviene del propio paciente, por lo que el riesgo de reacción alérgica o de rechazo es muy bajo. Aun así no está exento de contraindicaciones: la consulta previa las descarta.
Mecanismo
La sangre se centrifuga para separar sus componentes. El plasma que queda contiene una concentración de plaquetas varias veces superior a la de la sangre circulante.
Al aplicarse en la dermis, las plaquetas liberan moléculas señalizadoras que estimulan fibroblastos, favorecen la formación de nuevos vasos y orientan la reparación del tejido.
Esas señales estimulan la producción de colágeno, elastina y ácido hialurónico endógeno. No es inmediato: se despliega durante las semanas siguientes a cada sesión, y por eso el resultado se construye de a poco.
El PRP no produce un cambio «del día a la noche». La cantidad de sesiones y los tiempos de evolución varían según cada paciente y se evalúan en la consulta.
¿Es para vos?
Por eso la consulta de evaluación es indispensable: descarta contraindicaciones, ordena las expectativas y, si el PRP no fuera lo más adecuado, lo dice con claridad y propone la alternativa que mejor responda a tu objetivo.
El procedimiento
Después
La recuperación suele ser breve: al tratarse de microinyecciones del propio plasma no requiere reposo prolongado y la mayoría de las pacientes vuelve a su rutina el mismo día o al día siguiente. Es normal percibir leve enrojecimiento, calor y algo de inflamación en los puntos de inyección, y ocasionalmente pequeños hematomas que se resuelven solos; tienden a ceder en 24–72 horas. La intensidad varía según cada paciente y la zona tratada.
Aunque las complicaciones son poco frecuentes, ante dolor intenso que no cede, signos de infección o cualquier reacción que te preocupe, contactá a la consulta.
Cómo se combina
El PRP no compite con el resto de los tratamientos: en general se complementan, y cada uno resuelve mejor un problema distinto.
Aporta volumen físico desde afuera. El PRP estimula a la piel para que produzca sus propias estructuras de sostén: por eso muchas veces se planifican juntos.
Suaviza las arrugas dinámicas de expresión. El PRP actúa sobre la calidad de la piel, que es un aspecto distinto del rejuvenecimiento.
Cuando hay flacidez marcada o exceso de piel, el PRP por sí solo no es la herramienta adecuada y conviene evaluar estas alternativas.
Qué se combina, en qué orden y con qué intervalos se define en la consulta de evaluación.
Cirujana Plástica y Reconstructiva
Soy cirujana plástica dedicada al rejuvenecimiento facial. Mi práctica cubre todo el espectro del rostro: del Deep Plane Facelift y la cirugía facial (necklift, lifting de fosa temporal, blefaroplastia, lip lift, rinoplastia) a los tratamientos no quirúrgicos (ácido hialurónico, hilos tensores, PRP y otros tratamientos inyectables).
Mi criterio: el lifting no es una cirugía de la edad, es una cirugía de la flacidez. Por eso mi primer trabajo no es operar, sino evaluar con honestidad quién es candidata hoy — y quién todavía no. Miembro de la Sociedad de Cirugía Plástica de Buenos Aires (SCPBA) · M.N. 146.616
Preguntas frecuentes
El PRP es plasma rico en plaquetas obtenido de tu propia sangre. Se realiza una extracción similar a la de un análisis de laboratorio, la sangre se centrifuga para concentrar las plaquetas y ese plasma —cargado de factores de crecimiento— se aplica en la piel mediante microinyecciones. Al ser autólogo, es decir, derivado de tu propio organismo, su perfil de biocompatibilidad es alto y el riesgo de alergia o rechazo es muy bajo.
Se aplica crema anestésica tópica antes del procedimiento, lo que minimiza la molestia. La sensación durante las microinyecciones suele describirse como pequeños pinchazos leves, y la extracción de sangre es idéntica a la de un análisis de laboratorio. La tolerancia varía según cada paciente, pero la mayoría refiere una molestia manejable.
El PRP suele plantearse como un plan de varias sesiones espaciadas en el tiempo, con eventuales mantenimientos posteriores. La cantidad exacta y los intervalos varían según cada paciente y se definen en la consulta, según el estado de la piel y los objetivos. No publicamos un número fijo porque depende de cada caso.
El PRP trabaja estimulando los mecanismos de reparación de la propia piel, por lo que su efecto es progresivo y no inmediato. Muchas pacientes perciben primero una mejoría de la luminosidad y la textura, y más adelante cambios en la firmeza. Los tiempos de evolución varían según cada paciente y se evalúan en la consulta y en los controles.
No. El PRP no es un relleno y no aporta volumen físico de inmediato. Su función es mejorar la calidad de la piel —textura, luminosidad, firmeza e hidratación— estimulando la producción propia de colágeno. Cuando lo que se busca es restaurar volumen o corregir surcos, la herramienta adecuada es el ácido hialurónico. En muchos casos ambos se planifican de manera complementaria, lo que se evalúa en la consulta.
La mesoterapia utiliza cócteles vitamínicos, minerales y ácido hialurónico de bajo peso molecular que se formulan externamente y se inyectan en la piel. El PRP utiliza el plasma del propio paciente con sus factores de crecimiento, por lo que es un tratamiento autólogo. La mesoterapia actúa principalmente a nivel nutricional e hidratante, mientras que el PRP tiene una orientación más regenerativa. Son complementarios y pueden combinarse.
El PRP puede combinarse con otros tratamientos cuando existe indicación. Qué se combina, en qué orden y con qué intervalos se define de manera individual durante la consulta.
El PRP no está indicado en pacientes con alteraciones de la coagulación, en tratamiento con anticoagulantes, con infecciones activas en la zona, con enfermedades autoinmunes o hematológicas activas, ni durante el embarazo y la lactancia. Tampoco es la opción indicada cuando se busca un cambio de volumen o un lifting inmediato. La consulta previa descarta contraindicaciones y, si el PRP no fuera lo más adecuado, se propone la alternativa que mejor responda a tu objetivo.
La recuperación suele ser breve. Es habitual un leve enrojecimiento, sensación de calor y algo de inflamación en los puntos de inyección, y ocasionalmente pequeños hematomas que se resuelven solos; estas molestias tienden a ceder en 24–72 horas. La mayoría de las pacientes retoma su rutina el mismo día o al día siguiente. Conviene evitar el sol directo, usar protección solar y seguir las indicaciones de cuidado recibidas. La intensidad varía según cada paciente.
La indicación, el alcance y la planificación de cualquier procedimiento se definen únicamente después de una evaluación médica individual.
No hace falta viajar para empezar. La Dra. Jenny Ortega De La Rosa atiende por videoconsulta a pacientes de todo el país y del exterior: evaluación inicial, segunda opinión o seguimiento, con la misma dedicación que en el consultorio.